Buscan pieles más negras con mejoramiento genético
Juan Monserrat y Rubén Rubiño se dedican desde hace dos años a la modificación genética de
pieles de chinchillas, buscando un mejoramiento del color negro fino, de mayor precio de venta. Con controles, información y evaluaciones técnicas, y gracias al asesoramiento de la Cabaña El Dorado de Argentina, se dio paso al proyecto con la firma de “Cabaña RM Albardón".
Con un macho cada cinco chinchillas hembras, seleccionado según su profilacidad, se busca lograr
pieles negras de gran calidad, para obtener un mayor precio en su venta, buscando una rentabilidad y recuperación de inversiones en un plazo máximo de 5 años, buscando lograr tener 120 hembras finas en el 2009, con un promedio actual de 2,5 a 3 crías por cada una. Su producción se destina a acopiadores de Buenos Aires, así como a subastas públicas, comprando el producto en crudo, peinado y sin terminar.
Su producción se realiza a través de jaulas unidas por túneles por los que sólo cabe un macho que las recorre, ya que las chinchillas hembras individualizadas se encuentran atoradas por medio de collares de mayor diámetro que el de los túneles. La alimentación es a base de balanceados y pasas de uva de la zona, y el clima favorece a tener una mortalidad prácticamente nula, con la ayuda de ventiladores, extractores y cuidados de salud e higiene permanentes.