Instalacion del Criadero
Las dimensiones y ubicación de un criadero de chinchillas dependerá de la cantidad de animales que se desee criar y la proyección de crecimiento y producción que se pretenda alcanzar. Por lo general, las primeras instalaciones suelen ser algo improvisadas y a medida que el emprendimiento avanza, por lo general, cuando el criadero supera los 200 animales, se irán construyendo nuevas y mejores instalaciones.
Dado el hábitat original de estos roedores, lo primordial es recordar que cualquier lugar cerrado, aislado de altas temperaturas y que posea buena ventilación, será apto para la cría de chinchillas. No son demasiado importantes las medidas ni su ubicación geográfica, ya que se trata de un proceso que se da muy bien por igual en cualquier latitud, ya que estos animales soportan una gran variación térmica que va desde los -5ºC hasta los 30ºC y en una habitación de 4mts x 4mts. pueden criarse cómodamente hasta unas trescientas chinchillas.
Conviene tener en cuenta ciertos criterios específicos para este tipo de producción:
- El criadero debe ser adecuado, cómodo, ingenioso, económico y útil. Lo demás es innecesario.
- Para una crianza adecuada y sobre todo rentable, el criadero deberá estar lo suficientemente aislado, para que la diferencia térmica exterior-interior no exceda los 10ºC. En estos casos es indistinto optar por tipos de aislamiento externo o interno. En invierno lo más recomendable es calefaccionar mediante calefactores de tiro balanceado. Es fundamental colocar un termómetro de pared en lugar bien visible.
- El aire dentro del criadero de chinchillas debe hallarse en constante movimiento, produciendo una correcta ventilación, aunque deberá ponerse especial cuidado en que los animales no reciban nunca una corriente directa de aire. El tema de la ventilación es prioritario y puede afectar sensiblemente el rendimiento y rentabilidad del criadero, puesto que el aire detenido dentro de un local hace que las pequeñas partículas de suciedad en suspensión caigan sobre las jaulas y las pieles de las chinchillas, opacándolas y en algunos casos arruinándolas irreversiblemente. Lo más recomendable es la ventilación natural a través de ventanas y puertas, pero también pueden emplearse métodos artificiales (ventiladores de techo, etc.) para una correcta aireación. Otro aspecto importante de la ventilación es poder extraer o cambiar el aire que suele estar viciado por olor a orín, por ejemplo. En algunos casos esta renovación debe realizarse hasta quince veces por hora.
- Deben evitarse todo tipo de humos, gases, etc. dentro del criadero.
- No deben ingresar animales de otras especies (perros, gatos, roedores, aún insectos), pues las chinchillas suelen demostrar nerviosismo ante estas presencias y afectarlas seriamente.
- El agua suministrada a las chinchillas debe ser siempre potable y es importante que este abastecimiento sea fresco y periódico o mediante la utilización de bebederos o botellas con bebederos.
- Es importante saber que las chinchillas adquieren hábitos con gran facilidad: el olor de sus jaulas, horarios de alimentación, ruidos del criadero, luces, etc. Es por eso que se recomienda mantener estos hábitos lo más rigurosamente posible, pues cualquier modificación terminará estresando a las chinchillas. También es aconsejable colocar dentro del criadero una radio a un volumen medio, que hará que los animales se acostumbren a ruidos extraños que llegan desde el exterior como puede ser el tráfico, los vecinos, una fiesta, etc.